¡El reencuentro con el amor! ⚽
El reencuentro con el amor: Una historia de fútbol, sueños, decepción, y en busca de la resilencia.
El niño y la pelota:
Desde pequeño, el fútbol era mi mundo. Mi único deseo era patear un balón, ya sea en la calle, en la cancha o frente al televisor. Recuerdo con vívida nostalgia la final de 1994, cuando el IL Divino Baggio" falló el penal. Siendo un niño venezolano, había adoptado a Brasil como mi segundo equipo, y mi corazón se debatía entre la alegría por la victoria de brasil y la tristeza por la desilusión de Baggio. Ese día, con solo 7 años, experimenté por primera vez la pasión y el dolor que despierta este deporte.
Creciendo con el balón:
Mi pasión por el fútbol crecía con cada año que pasaba. Entrenaba sin descanso, primero en el equipo del colegio el instituto cardon y luego en otro llamado "Carlos Calles". Aún recuerdo mi primer número: el 14. No era el mejor jugador, pero mi deseo de dominar el balón era inquebrantable. Sin embargo, la frustración de ser suplente me acompañaba. Soñaba con jugar bien, hacer goles, ser como mi ídolo: Ronaldo Luis Nazario de Lima, el "Fenómeno". Su talento, sus regates, su velocidad y sus goles me inspiraban a seguir adelante. Fuí creciendo y mis habilidades mejoraron, me hice titular y hacia mis goles quería imitar a mi gran ídolo Eu fenómeno Ronaldo.
La llama que se apaga:
A pesar de mi dedicación, el sueño profesional se fue diluyendo. La falta de apoyo y las oportunidades limitadas hicieron que la ilusión se apagara poco a poco. Por fuera, fingía que no me importaba, pero por dentro sentía un vacío inmenso. Mi amor por el fútbol, mi "caprichosa", había sido relegado a un segundo plano. Cambie de vicios por unos que me hacían daño, renegando a mi gran vicio por la pelota que me hacía feliz.
Los años pasaron y yo me seguía alejando de mi gran amor(el futbol)
El renacimiento:
Hoy, a mis 37 años de edad casi 38, con el corazón lleno de nostalgia y con un poco de madurez de los años, de los buenos ratos y no tan bonitos, he decidido reencontrarme con mi gran amor: el fútbol. Este proyecto que hoy les presento es un homenaje a esa pasión que nunca se extinguió del todo. Es una muestra de que, como dijo Walt Disney, "los sueños están para cumplirse".
Goles son amores:
El fútbol no solo es un deporte, es una forma de vida. Es pasión, alegría, compañerismo y perseverancia. Es la historia de un niño que soñaba con ser futbolista y la de un hombre que hoy persigue ese sueño con la misma ilusión de siempre.
¡Espero que disfruten vivir esta emocionante historia junto a mí! En su esencia lo que haré es contar historias y compartir mi opinión sobre el futbol.
Esta historia es un recordatorio de que nunca debemos abandonar nuestros sueños, sin importar las dificultades que se presenten en el camino. La pasión y la perseverancia son las claves para alcanzar nuestras metas. El fútbol, en este caso, es el escenario donde se desarrolla esta lucha personal, pero las lecciones que se aprenden son aplicables a cualquier ámbito de la vida.
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